
Para terminar el curso de manera relajada, este día se centró en actividades relacionadas de yoga y mindfulness. La actividad que más nos llamó la atención fue Cuentacuentos con yoga, en la que el profesor nos iba contando un cuento con multitud de animales, cuyas posiciones y acciones debíamos ir interpretando. Más tarde hicimos ejercicios de respiración, de relajación y tensión corporal, nuestro favorito fue Robots y ositos de peluche. Finalmente hicimos una puesta en común de las ideas y sensaciones que nos había producido este curso.
Salimos del curso un poco tristes por tener que despedirnos de nuestros nuevos compañeros y amigos, pero con la esperanza de emprender nuevos proyectos conjuntamente.
Ana y yo decidimos cruzar el ponte Vecchio y buscar un sitio para comer. Tras un paseo, nos decantamos por La trattoria de Guicciardini, donde probamos una excelente carbonara. Al terminar nos fuimos al Palazzo Pitti con nuestra compañera eslovena Dragica, para continuar empapándonos de arte durante varias horas.
Esa noche nos fuimos pronto a dormir ya que al día siguiente teníamos un jornada dura pero muy esperada.
Ciao!!
