El curso que realizamos en Budapest se titulaba “Happy schools: positive education for well-being and life-skills development”, lo realizamos Laura y yo con dos maestras de un colegio de Madeira y la profesora Anita. La academia tenía unas instalaciones muy acogedoras y estaba bien situada, fácil de ir en autobús. El curso es muy recomendable porque presenta una breve introducción a la psicología positiva, a nivel teórico y su aplicación práctica en varias escuelas de todo el mundo. Además, a nivel profesional, nos hizo plantearnos que para hacer una buena educación, hay que tanto autoconocerse (la personalidad y carácter del maestro/a) como conocer a los alumnos/as. El desarrollo de las emociones positivas, el bienestar personal a través del autoconocimiento y técnicas de relajación, las  habilidades sociales, el trabajo en equipo….son aspectos que a veces dejamos de lado en nuestra tarea docente y no hay que perder de vista que forman parte de la felicidad de los/as alumnos/as y por tanto de su manera de aprender y relacionarse con el entorno y los demás. En definitiva, el curso “nos abrió los ojos” a un amplio abanico de posibilidades pedagógicas y de actividades prácticas para intentar contribuir al desarrollo personal de nuestros/as alumnos/as. Por último, en mi caso era el primer curso al que asistía en lengua inglesa y me vino muy bien para estar en contacto con el idioma en situaciones reales y no sólo a nivel gramatical.